ANDREU (pg 21)
Acabo
de darle a enviar y, nada más hacerlo, me he arrepentido. ¿Qué hago yo
confraternizando con una tía que se metió en mi vida atacándome? He vuelto a
leer lo que he enviado y no me he reconocido: parezco un títere. Es el problema
de darle tanta libertad a Javier en las respuestas. A veces es brillante, pero
otras es súper blando. Ya está hecho, no tiene remedio. Cuando conteste, porque
contestará, de ello no tengo la menor duda, debo darle un corte. Ya se sabe
como son las mujeres: si les muestras el más mínimo signo de sensibilidad, la
has cagado.
¿Un
okupa pestilente? ¡Seré maricón!
¿Desea
saborear mi fruta? ¡Más maricón todavía!
“Me va
a permitir que disienta…” ¡No, coño, no! ¡Pero qué gilipolleces dices,
tía!...Que se sepa quién manda.
¡Menos
mal que me he despedido como un hombre!
JAVIER
Redactar
correos con Andreu pegado a tu chepa es agotador. ¡Impresionante la tal Arena!
Menuda lección de elegancia nos ha dado, y hablo en plural porque soy
responsable subsidiario de las respuestas. Parece una tía super interesante, y
debe tener un coco magnífico. La redacción de esta última respuesta a Arena ha
sido una batalla campal. En algún momento hemos llegado a alzar la voz más de
lo normal. Al final he conseguido llevarme el gato al agua, aunque me he
quedado agotado. Creo que hemos enviado una respuesta a su altura. Me encantará
leer lo que nos contesta. Mira por donde, esta ayuda a Andreu que presté porque
no me pude negar, va a resultar una experiencia muy enriquecedora.

No hay comentarios:
Publicar un comentario