jueves, 8 de diciembre de 2016

MAIL ARENA (pg 24)

Estimado Andreu,
Recibo su llamada a mi puerta con respeto y le doy las gracias por su ramo de flores virtual transformado en palabras de olor. Reconozco al corazón que siempre ha latido en su castillo.
La confidencia que me ha hecho me ha dejado un poso de intriga: miedo a enamorarse. ¿Acaso no es el enamoramiento el más delicioso estado para los mortales? La persona amada se convierte en la perfección idealizada produciendo la más alta e irresistible atracción. No se siente frío ni calor, los contratiempos no producen enfados, el rostro se embellece, el resto del mundo se vuelve amable y nos sonríe. Al igual que las estaciones del año, este estado pasa dando lugar a otro más sosegado y profundo madurando la unión entre los amantes y amados.
Yo no tengo miedo a enamorarme. Lo deseo fervientemente. A lo que sí tengo miedo es al desamor que a menudo le sigue, a sentir el vacío que te arranca el alma y no te deja respirar. Con la ruptura del amor sientes que te mueres aún estando con vida. Y es en ese momento de enajenación que te desgarra cuando uno se promete a sí mismo no volver a amar.
Atentamente le saluda,
Arena de Sol


18 de Abril de 2012


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