MAIL ARENA (pg 24)
Estimado Andreu,
Recibo su llamada a mi puerta con respeto y
le doy las gracias por su ramo de flores virtual transformado en palabras de
olor. Reconozco al corazón que siempre ha latido en su castillo.
La confidencia que me ha hecho me ha dejado
un poso de intriga: miedo a enamorarse. ¿Acaso no es el enamoramiento el más
delicioso estado para los mortales? La persona amada se convierte en la
perfección idealizada produciendo la más alta e irresistible atracción. No se
siente frío ni calor, los contratiempos no producen enfados, el rostro se
embellece, el resto del mundo se vuelve amable y nos sonríe. Al igual que las
estaciones del año, este estado pasa dando lugar a otro más sosegado y profundo
madurando la unión entre los amantes y amados.
Yo no tengo miedo a enamorarme. Lo deseo
fervientemente. A lo que sí tengo miedo es al desamor que a menudo le sigue, a
sentir el vacío que te arranca el alma y no te deja respirar. Con la ruptura
del amor sientes que te mueres aún estando con vida. Y es en ese momento de
enajenación que te desgarra cuando uno se promete a sí mismo no volver a amar.
Atentamente le saluda,
Arena de Sol
18 de
Abril de 2012

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