COMO NOS CORREGÍAMOS EL UNO AL OTRO LO QUE ÍBAMOS
ESCRIBIENDO
Al recibir lo que había escrito uno, el otro le proponía
cambios de redacción o modificaciones de contenido si procedían.
El que lo había escrito tenía la última palabra de cómo quedaría
el texto de ese capítulo.
Normalmente no había desacuerdos salvo que se produjera una
inconsistencia grave que el que lo había escrito no se había apercibido de
ello.
Nos regíamos por el principio de que los personajes fuesen
libres de elegir su destino, aunque, a veces, ello pudiera afectar a los del
otro.
#amor#libros#verano#amazon#leer

No hay comentarios:
Publicar un comentario